Agencia de Noticias de Ahlul Bait (ABNA) - En los últimos años no cesan las declaraciones de los dirigentes occidentales demonizando a Irán. Es el caso de Tony Blair en 2006: "Es importante que enviemos una señal de fuerza" contra un régimen que ha "dado la espalda a la diplomacia" y que está "exportando terrorismo" y "despreciando sus obligaciones internacionales" (1); o del Departamento de Estado de EEUU ese mismo año: "Irán es el más activo de los estados que apoyan el terrorismo, junto con Corea del Norte, Libia, Sudán, Siria y Cuba”. Robert Gates, secretario de Defensa, manifestó en 2008 que “Irán está empeñado en adquirir armas nucleares”. De 2011 recordemos las declaraciones del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu hace unas semanas en el sentido de que “queda poco tiempo” para que Irán obtenga armas nucleares.
También se alude a los planes “expansionistas” iraníes, de la mano de los chiítas de Hizbolláh en Líbano y los chiítas de Irak y Siria.
Ya en 2006, la CNN tergiversó una declaración del presidente iraní diciendo que estaban fabricando armas nucleares; Irán respondió prohibiendo la entrada de los periodistas de CNN en el país durante unos días.
También fueron tergiversadas las palabras del presidente iraní Ahmadineyad en el sentido de que iba a borrar a Israel del mapa. La frase que dijo fue: "Nuestro querido Imán (refiriéndose a Jomeini) dijo que el régimen de ocupación debía ser borrado del mapa" (2) que lo que declara es que lo que ha de desaparecer es un régimen y no un país.
Mucho revuelo armó en Occidente la pretendida negación del Holocausto por parte de Ahmadineyad. La traducción literal de las palabras que pronunció fue: “"algunos han creado un mito sobre el Holocausto y lo sostienen aún más alto que la misma fe en la religión y en los profetas". El diccionario de la Real Academia dice que mitificar (crear un mito) es "rodear de extraordinaria estima determinadas teorías, personas, sucesos, etc.". Evidentemente, acusar a alguien de crear un mito, no es lo mismo que negar el acontecimiento que genera el mito.”” (2)
En 2006 el National Post de Toronto (Canadá) publicó que se iban a crear distintivos para distintos grupos de población en Irán –entre ellos los judíos-, al estilo de lo que había hecho los nazis.
A raíz de las elecciones generales de 2009, los EEUU pusieron en marcha la maquinaria del golpe de Estado, aunque el resultado del escrutinio fue el siguiente: Mahmoud Ahmadineyad, 63,3% de los votos, Hosein Musaví 34,2%; participación de más del 80%. Demasiadas veces hemos visto que cuando unas elecciones no favorecen al imperialismo, nuestros “demócratas” se desgañitan calificándolas de fraude, de líderes populistas que engañan al pueblo, etc., etc., etc. Es lo que pasó en Irán en 2009: Musaví, líder de la oposición, convocó a manifestaciones contra el “fraude” electoral, desatando un nivel de violencia (quema de coches y edificios públicos, enfrentamientos con la policía…) que justificara el asalto al poder. Se sabe que una de las fuentes de financiación de estos movimientos –aparte de la CIA, claro está- era Amir Jahanchahi, último ministro de Economía de Sha, desde Londres.
“Lo que resulta asombroso de la condena occidental general de los resultados electorales por fraude es que no hay ni asomo de pruebas sobre papel o fruto de la observación presentadas antes o una semana después del recuento. Durante toda la campaña electoral, no hubo ninguna acusación creíble (o incluso dudosa) de manipulación de votos.” (3)
Hace pocos meses se acusó al gobierno iraní de un intento de asesinato del embajador de Arabia Saudí en EEUU. Ali Akbar Javanfekr, portavoz del presidente iraní declaró que “el gobierno de EE.UU. está ocupado en fabricar un nuevo escenario y la historia ha mostrado que tanto el gobierno de EE.UU. como la CIA tienen mucha experiencia en la fabricación de escenarios semejantes… Pienso que su objetivo es llegar al público estadounidense. Quieren apartar la mente del público de los serios problemas interiores que enfrenta actualmente y atemorizarlo con problemas fabricados fuera del país.” (4). “El ex agente de la CIA Robert Baer, habitualmente consultado por los medios estadounidenses, ridiculiza en Time Magazine el grotesco escenario del «complot iraní». ¿Cómo puede esperar la administración Obama hacernos creer que una tropa de élite como la fuerza Al-Quods pudo poner una operación en manos de un vendedor de autos usados y de una organización criminal mexicana? Todo eso se parece más bien a las mentiras en las que se han especializado los Mujahedeen e-Khalq y en las que Washington suele embarcarse alegremente.” (5)
Destaquemos cómo se juega con el lenguaje según los intereses de cada momento. “Cuando hace unos años la construcción de centrales nucleares era objeto de enfrentamiento entre los gobiernos europeos y las organizaciones ecologistas, los medios acuñaron el término "nuclear" frente al "atómico" con el objetivo de que la audiencia no asociase ese tipo de energía a la bomba atómica, de tan infausto recuerdo. Ahora, al tratarse de Irán, vuelve a recuperarse el desechado término de atómico.” (2)
Los países occidental realizan acciones terroristas en Irán
Los atentados y acciones terroristas en Irán se vienen sucediendo sin interrupción año tras año.
De 2006 podemos reseñar un secuestro de 8 soldados por parte de la "Organización de Soldados de Dios para los Muyahidin Suníes", dependiente de la CIA; la muerte de 8 personas en un atentado con bomba que iba dirigido al presidente del país, organizado por 17 oficiales británicos y 140 árabes iraníes separatistas (la presencia británica en Irak es una excelente base de operaciones sobre Irán), lo que hace que los muertos en la zona asciendan a 18 en pocos meses; 21 civiles mueren ametrallados en una carretera; otros 12 civiles mueren en circunstancias parecidas.
De 2007 señalaremos en secuestro del segundo secretario de la embajada de Irán en Irak por parte de agentes de los EEUU; la muerte de 8 Guardias de la Revolución en atentado cerca de la frontera de Pakistán; enfrentamientos armados en el noroeste; disparos sobre el consulado iraní en Basora (Irak) por parte de tropas británicas, que rodearon el edificio y abrieron fuego; violación del espacio aéreo iraní por dos aviones USA en Khuzestán (zona petrolífera al suroeste del país); 15 soldados británicos fueron detenidos realizando acciones de espionaje en aguas iraníes; liberado un diplomático secuestrado dos meses atrás, que declara que ha sido torturado por la CIA (sus pies fueron perforados por un taladro, y presenta fracturas en nariz y cuello, así como importantes heridas en la espalda, hemorragia en órganos digestivos y daños y desgarros en las orejas).
De 2008 podemos resaltar que 9 personas mueren en atentado con bomba en una mezquita en la ciudad de Shiraz. En 2010 se producen 33 muertos en ataques suicidas con bomba en Zahedán, en el SE, junto a la frontera con Pakistán; otros 20 muertos en Mahabad, en su mayoría mujeres y niños; se da a conocer la noticia de que el ex viceministro de Interior, Ali Reza Asgari, ha muerto en una cárcel israelí (secuestrado en 2007)
En 2011 se produjo el derribo de un avión espía no tripulado de los EEUU cerca de las instalaciones nucleares de Fordo; murieron 15 personas en la explosión de un depósito de municiones en Teherán.
El asesinato de científicos iraníes es la política oficial de los EEUU e Israel
"No recuerdo otro momento de la historia en que el asesinato de científicos se haya convertido en política oficial de un grupo de potencias equipadas con armas nucleares", dijo Fidel Castro hace unos meses. Pero así es: los EEUU e Israel están asesinando a científicos relacionados con el programa nuclear iraní.
En 2010 muere el profesor de física de la universidad de Teherán Masud Ali Mohammadi por una bomba colocada en su motocicleta al salir de su casa.
Pocas semanas más tarde, se da a conocer que el científico Shahram Amirí se ha fugado tras un viaje a La Meca, ayudado por la CIA. A los dos meses, reaparece Shahram Amiri aparece diciendo que se ha escapado de sus raptores de la CIA en Virginia; añade que le ofrecieron 50 millones de dólares por desertar a los EEUU y mentir sobre el programa nuclear iraní. Se da la circunstancia de que no es un científico nuclear y no sabe nada de las investigaciones de energía nuclear en su país. Aclara que en los interrogatorios participaron elementos israelíes.
En septiembre de 2010 Irán confirma que un total de 30.000 ordenadores de sectores industriales ha sido infectado con el virus conocido como Stuxnet. Este ataque cibernético afecta muy seriamente al desarrollo de la investigación nuclear, pues casi el 20% de las centrífugas nucleares iraníes quedan inservibles. Previamente, se habían hecho pruebas con este virus en las instalaciones nucleares israelíes de Dimona.
En noviembre de 2010, el científico nuclear iraní Mayid Shahriari murió y el científico Fereydun Abbasi resultó herido en Teherán en atentados con bombas adheridas a sus automóviles. Ambos eran profesores en la universidad de Teherán. El Mosad reconoció ser autor de los atentados.
En julio de 2011 muere tiroteado el científico Darioush Rezaie. Los terroristas también dispararon a su mujer. No estaba vinculado al programa nuclear del país. El gobierno culpa a los EEUU y a Israel del asesinato.
La guinda de toda esta trama la puso la OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica), cuando recientemente ha dado a conocer los nombres de una gran cantidad de científicos iraníes relacionados con la investigación nuclear. El gobierno dice que ahora serán un blanco fácil de los terroristas israelíes y norteamericanos.
Un gobierno pro-EEUU en Teherán es absolutamente necesario para mantener la hegemonía imperialista
Irán produce el 5,2% del petróleo del mundo; es el cuarto productor mundial. Sus ingresos por petróleo son de unos 35.000 millones de euros (datos de 2005).
Las reservas petroleras de Irán son las segundas mayores del mundo: un 11,1% de las reservas conocidas. También tiene las segundas reservas mundiales de gas: 15,3% de las reservas conocidas.
Una parte importante de la industria petrolera aún está en manos privadas. La intención del gobierno de Ahmadinejad es nacionalizarla, "colocar los últimos eslabones en la cadena de la nacionalización de la industria petrolera", según ha manifestado recientemente, pues, “la mayor parte de los ingresos petroleros del país aún van a bolsillos extranjeros". De acuerdo con el jefe de Estado iraní, sólo un tercio de los ingresos petroleros se quedan en Irán, mientras que el resto "van a parar a los bolsillos de quienes han saqueado los recursos petroleros del país". (6)
Irán se extiende desde la zona del Mar Caspio por el norte hasta la zona del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz por el sur. Son áreas con un valor estratégico de primer nivel. La zona del mar Caspio es una de las mayores productoras de petróleo y gas; un Irán dominado por los EEUU facilitaría el tránsito de estas materias primas hacia Japón y Europa. Por el estrecho de Ormuz pasa cada día el 40% del petróleo mundial. “De establecer su control sobre Irán, Washington adquiriría también el control militar de la costa oriental del Golfo y de la costa sur del Mar Caspio, de sus reservas petrolíferas y gasíferas, consideradas ambas las segundas en importancia a nivel mundial. Estados Unidos dispone ya del control militar de una parte de la cuenca del Caspio y del corredor que permite la comunicación de esa zona con el Océano Índico (Afganistán y Pakistán). La mayor parte del Golfo (Arabia Saudita e Irak) también se encuentra ya bajo el control militar de EE.UU. Al término de esta operación, Washington sería por tanto dueño y señor de las más importantes zonas actuales de explotación de hidrocarburos y de las principales reservas aún por explotar.” (7)
Las relaciones comerciales con Rusia son muy importantes y destaca el papel ruso en el desarrollo del programa nuclear civil. Con China se mantiene el acuerdo de compra de gas iraní por 25 años, así como el apoyo en el desarrollo del campo gasífero de Yadavaran; el 13,6% del petróleo que importa China es iraní, lo que representa el 25% de las exportaciones petroleras de Irán. Igualmente existen grandes acuerdos comerciales con India y Japón.
Otro de los dolores de cabeza para los EEUU es que en 2010 Irán acordó con Pakistán la construcción de un gasoducto. La parte iraní ya estaba construída en 2011. “Más preocupante para EEUU es que el oleoducto pueda extenderse a India. El tratado de 2008 de EEUU con India, apoyando sus programas nucleares, pretende evitar que este país se una al gasoducto” (8). No sólo eso: el gasoducto podría llegar a China desde el propio Pakistán.
Está claro que los EEUU necesitan controlar a Irán como condición sine qua non para mantener la hegemonía imperialista en el mundo y, muy especialmente, la supremacía sobre China.
Irán y el dólar
Irán quiere hacer sus ventas de petróleo en otras divisas que no sean el dólar. Aunque la cantidad de dólares que corren por el mundo ya no reflejan riqueza real alguna -pues los EEUU le han dado “a la máquina de hacer billetes” siempre que lo han necesitado en los últimos 40 años-, la mayoría de las transacciones económicas en el comercio mundial se hacen en dólares; ésta es la única “fortaleza” que le queda a esa moneda. Si en algún momento el dólar dejase de ser la moneda de referencia para el comercio internacional, la economía mundial se hundiría. Y no sólo está en peligro el dólar como moneda, sino también un sinfín de operaciones especulativas; casi la totalidad de las bolsas de futuros de petróleo tienen su centro en Nueva York y Londres, y ambas plazas trabajan en dólares. En estas Bolsas se producen subidas del precio del petróleo para que se beneficien un puñado de especuladores.
Irán acepta euros en sus ventas de petróleo ya desde 2003. Esta es una de las causas principales de la crisis EEUU-Irán. Recordemos que Sadamm Hussein quiso hacer lo mismo con el petróleo de Irak en 2000 y luego pasó lo que pasó.
Desde 2008 Irán está dejando de vender petróleo en dólares y hacerlo en euros y yuanes. Digamos que, por otra parte, esta medida le permitió ganar en un año 7.000 millones de dólares. Desde 2006 Irán está transfiriendo sus reservas en divisas de bancos europeos a bancos asiáticos.
Irán no tiene ni fabrica armas nucleares
Aunque la propaganda occidental trate de ocultarlo, Irán es quizá el país que más ha estado controlado por la supervisión de la OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica). Es más, “en 2003 una razonable propuesta con este fin fue la de Mohamed el Baradei, jefe de la OIEA: que toda la producción del material que pudiese destinarse a las armas permaneciera bajo control internacional, con "seguridades de que los usuarios potenciales po